Para convertirse en un verdadero navegante no hay nada como levar anclas y aventurarse a surcar las olas, disfrutando en soledad o en compañía de los pequeños placeres de la vida en alta mar, ¿no crees?  

Hoy te proponemos dos rutas para navegar por el Mediterráneo partiendo desde el puerto de Vilanova i la Geltrú. Se trata de dos recorridos con los que podrás descubrir algunos de los paisajes más deslumbrantes del Mediterráneo, revivir parte de su historia y descubrir trazos de culturas milenarias que han perdurado hasta hoy.  Izamos las velas, ¿de acuerdo?

#1 Ruta de Vilanova a Córcega

Alrededor de 300 millas separan un punto de otro. Zarpa rumbo a Girolatta, sigue hacia Lavezzi, pasa por el archipiélago de la Madalena y haz una parada en Menorca antes de volver a Vilanova. Con este recorrido tendrás la posibilidad de descubrir pequeñas joyas del Mediterráneo, como el desierto de Agriates, los fondeaderos de la costa de Francia o el singular paisaje de Cerdeña.

Además, este itinerario te ayudará a coger soltura navegando y, si navegas con amigos o te has unido a un club de navegación, podrás pasar unas fantásticas vacaciones a bordo sin tener que hacer una gran inversión.

Dos rutas para navegar en el Mediterráneo

#2 Ruta de Vilanova a Dubrovnik

Esta ruta es apta solo para los marineros más valientes: más de mil millas separan el puerto de Vilanova del de Dubrovnik, y es una excelente manera de navegar por el Mediterráneo y conocer buena parte de su historia.

Tendrás que navegar hasta el estrecho de Bonifaccio, que separa Córcega y Cerdeña, seguir rumbo a Didelli y pasar por las islas Eólicas (Stromboli, Lipari, Alcudi, Salina y Filicudi). Cruzando el estrecho de Messina llegarás, atravesando el Adriático, hasta la increíble capital de Croacia, Dubrovnik.

Recuerda además que si tienes un buen velero y no le sacas todo el partido que te gustaría, convertirte en socio propietario de un club de navegación puede ser una gran idea: tendrás la posibilidad de encontrar a más gente con la que compartir tu experiencia, y el mantenimiento del barco ya no será una preocupación constante.  

También es una opción muy recomendable si todavía no te atreves a realizar travesías largas tú solo, pues en un club de navegación puedes encontrar a otros compañeros de viaje, y los nuevos planes de socio propietario te permiten seguir disfrutando de tu barco y despreocuparte del mantenimiento, del seguro o del amarre sin renunciar a lo bueno… ¿A qué esperas?