Hoy, dedicamos unas líneas del blog para hablar sobre nudos marineros. Quizá uno de los temas que más presentes teníamos antes de cursar el PNB, el PER y los cursos posteriores que hayamos realizado. Los nudos son esenciales para amarrar defensas, atracar o asegurar la abrazadera, tomar la tensión de una cuerda, salvaguardar a un tripulante en la maniobra de hombre al agua…

Los nudos marineros ocupan una notable carga en el temario de los cursos por una buena razón: son útiles y son necesarios, y quizá para navegar te limitas a echar mano del ballestrinque y el nudo en ocho, pero te has olvidado de algunos; o todavía no tienes ni idea de nudos náuticos, pero te sobra curiosidad… Sea como sea, échale un ojo a los 5 nudos que destacamos hoy, ¿de acuerdo? Y tómatelo como un primer contacto, que no será el único post sobre este tema, tenlo por seguro.

Los clásicos: nudo simple, ocho, as de guía o ballestrinque

Se trata de nudos muy utilizados en la navegación y en las actividades relacionadas con la embarcación; principalmente, por su versatilidad, facilidad o sencillez. En terminología específica, recordaremos siempre que el final de la rodadura equivale a la parte de la cuerda en la que se hace el nudo y el extremo como la parte de la cuerda donde este se ancla y lleva la cepa.

#1 Nudo simple

El nudo náutico simple es sencillo de hacer y es el mejor para empezar. La rodadura cruza por encima y por detrás del extremo final; después, a través del bucle que se ha creado. ¿Lo mejor? ¡Son muy difíciles de desatar! ¿Lo peor de ellos? Úsalos para mantenerlos hechos durante tiempo, porque si tienes que hacer y desanudar mucho un nudo simple, vas a acabar muy cansado.

#2 Nudo llano

El llano, también conocido como cuadrado, es básicamente la unión de dos nudos simple con dos pedazos de cuerda. Se trata de la misma acción que utilizamos para atarnos los cordones.

Nudo marinero (detalle) - Fotografía de D. Charlón

Detalle de un nudo marinero. La fotografía es de Diego Charlón.

#3 Nudo ocho

También llamado lasca; suele utilizarse para rematar un cabo y evitar que se pueda deshacer. Es un nudo marinero muy simple, pero fuerte y versátil, lo que dificulta que se escape de una polea, por ejemplo. La gran ventaja del ocho es que, aunque se le haya sometido a mucha presión, es fácil de deshacer. ¿Cómo se hace? Pasamos el chicote por debajo del firme y de nuevo el chicote por el bucle que se habrá formado.

#4 Ballestrinque

El uso del ballestrinque se limita, por norma, a sujetar los cabos a los mástiles. Es rápido de hacer, y esa es su principal ventaja, pero como contrapartida si la presión a la que se somete no es constante, puede aflojarse con facilidad.

#5 As de guía

Versátil, de múltiples usos, y muy utilizado. Si hay un nudo básico, ese es el as de guía. El porqué es simple aquí, se desata con facilidad tras mucha tensión. Atar drizas, escotar velas o encapillar los cabos, y su diversidad de usos hace que, a menudo, también se use en actividades de montaña.

¿Cómo se hace?

En el sector se conoce una historia curiosa. El lazo simple con los cabos en vertical es un lago, allí donde vamos a anudar el cabo es un árbol. Una serpiente sale del lago, rodea al árbol por detrás, y vuelve a sumergirse en el lago. Para tensar el nudo, tiramos del árbol, sujetamos la cabeza de la serpiente, su cola y la raíz del árbol.

Os dejamos un vídeo con una explicación más visual, puesto que siempre os será más sencillo de comprender. En el vídeo que os compartimos podéis ver una demostración práctica de cómo se hacen los cinco nudos más importantes para un patrón: el ocho o lasca, el as de guía, el nudo llano, la vuelta de escota y el ballestrinque.

En unos días, volveremos con el cote doble, el rodante, el de trébol y algunos más difíciles. Es importante señalar también que los nudos marineros tienen una función concreta y que una de las dificultades y ventajas del buen patrón es saber cuándo utilizar cada uno. También nos detendremos en eso, ¿de acuerdo?

¡Os esperamos!

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