Desde Barcelona visitamos Mallorca y Cabrera en velero

Las prácticas de PER a bordo que impartimos durante Julio y Agosto en Escuela Neptuno tienen la principal finalidad de que el alumno aprenda de forma intensiva mientras disfruta de unas vacaciones durante toda una semana. Pues bien, hoy queremos explicaros una de las rutas que solemos realizar. En función de la meteorología prevista, definimos de manera conjunta con los alumnos la Ruta, y esta es una de nuestras favoritas:

Barcelona – Isla Dragonera  – Archipiélago de Cabrera – Ses Salines – Es Trenc – Palma – Andratx – Soller

Normalmente la previsión meteorológica en julio y agosto es muy benigna con régimen de vientos del sur suaves y mar encalmada. No obstante, en situaciones puntuales de previsión de vientos fuertes de componente norte, esta ruta es una excelente solución, ya que la propia isla de Mallorca nos protege de esa mar más incómoda. Navegar con buen viento al socaire de la isla de Mallorca es muy gratificante.

Nuestro primer destino es la isla de la Dragonera, situada en el extremo oeste de Mallorca. Un faro en su extremo norte nos indicará su situación. Existe un paso franco en el Freu de Dragonera, dejando el faro a estribor, con una cardinal oeste en la illa Mitjana. Podemos afrontar el paso por ambos lados de esta pequeña isla, con la debida precaución y vigilando la sonda en todo momento. Una buena costumbre marinera es abrir nuestro derrotero de la zona y seguir las instrucciones que nos brinda. Es una manera eficaz de poder avanzarnos y visualizar con antelación la zona por la que pasaremos.

Allí podemos optar por fondear en cala Cucó situada en el extremo de levante de Dragonera y justo después de pasar el freu.

Desde este fantástico enclave, tendremos una excelente navegación hasta el archipiélago de Cabrera. Puede ser una buena opción hacer una singladura directa, y dejando la navegación más costera para el regreso.

Llegar a Cabrera y fondear es algo que debería estar prescrito para cualquier marino. En realidad es un auténtico puerto natural al abrigo de los vientos de los cuatro cuadrantes. Tan sólo será posible fondear en alguna de sus boyas si previamente hemos obtenido el oportuno permiso del Govern Balear. Solemos dedicar parte de la jornada a bajar a tierra con nuestra dinghy y visitar el castillo que nos brindará unas excelente vistas de la isla de Mallorca. Por la noche una buena cena acompañados de un infinito cielo de estrellas es la mejor recompensa al cansancio producido por las millas recorridas.

Al día siguiente, y justo antes de arrumbar a Mallorca, no podemos abandonar Cabrera sin visitar la famosa cueva azul, por donde los rayos del sol se introducen para crear un precioso color azul turquesa transparente en sus aguas.

La siguiente recalada será la Playa d’Es Trenc, último reducto natural de Mallorca y de una extraordinaria belleza. Situada al oeste de Punta de Ses Salinas, sus playas de arena blanca y fina semejan las de cualquier playa tropical. Encontraremos un buen fondeo, y a pesar de ser punto de encuentro de numerosas embarcaciones, el fondeo es sencillo y amplio, excepto en el la do más oriental, donde podemos encontrar piedras sueltas en su tenedero.

La ruta a partir de ahora será costeando Mallorca en sentido anti horario. Allí alternamos fondeos en preciosas calas con la práctica en el trimado de las velas, la situación en la carta mediante demoras, enfilaciones y oposiciones, o las maniobras de virar o trasluchar entre otras.

Cruzar la bahía de Palma es otro de los grandes alicientes de este ruta por Mallorca y Cabrera en velero. Es una de las bahías más reconocidas internacionalmente en el entorno de la competición a vela, ya que cuenta con regímenes de vientos constantes, y un suave y agradable clima la mayoría de días del año. El “embat” es el viento térmico que se genera de mar a tierra característico de la zona y predominante en los meses estivales.

De regreso podemos arrumbar pasando por el estrecho paso de la Isla Toro, disfrutar del Cap Negret y aprovechar para pasar una noche fondeados en las inmediaciones de Andratx o reservar una boya en el campo de Sant Elm.

El siguiente tramo de navegación es uno de los más bellos y libre de construcciones de cemento de Mallorca. La costa Norte brinda navegaciones en un entorno 100% natural. Porroig, Valldemosa, o Deià son lugares llenos de encanto, que culminan con la llegada al Puerto de Soller, el único refugio de toda la costa norte de Mallorca. Allí podremos reponer fuerzas, visitar su recoleto pueblo de pescadores, cenar en alguno de sus típicos restaurantes,  y recorrer un paisaje frutal con su tradicional tranvía que nos llevará hasta el pueblo de Soller en el interior. Al día siguiente aprovechamos para visitar las calas más próximas como Sa Calobra, y Tuent. Si el tiempo nos lo permite arrumbaremos hasta Cap de Formentor para desde allí enfilar de regreso a Port Olimpic, nuestro puerto de salida en Barcelona.