Prácticas de P.E.R. a bordo. Vuelta a Menorca en velero

Como ya anunciábamos en el anterior artículo de este Blog, la primera semana de Julio ha sido el inicio de la temporada de PER  a bordo. Nada mejor que empezar con uno de nuestros destinos favoritos: Menorca.

Vamos a relatar la aventura vivida por nuestros alumnos durante una semana en el velero Malpelo, un Bavaria 50′ totalmente equipado.

El parte meteorológico del lunes anunciaba una espléndida semana de sol y tiempo bonancible. Después de la compra, y el breafing de seguridad, partimos sobre las 20:00h rumbo 135º y una distancia esperada a destino de 110 millas.

Después de una travesía tranquila y con muy poco viento, llegamos sobre las 15:00h a cala Algaiarens (40° 03´ N / 03° 55,2 E),  situada al norte de Menorca. Este amplio fondeadero está perfectamente protegido de los vientos del segundo y tercer cuadrante y su fondo de arena es óptimo para un buen agarre de nuestra ancla.

Algaiarens, o también conocida como playa des Tancats, está situada a unos 11 kilómetros de Ciutadella. Lo primero que nos llama la atención son sus bosques de pinos, los sistemas dunares y la rica fauna que allí se puede encontrar. Al desembarcar con nuestra embarcación auxiliar, iniciamos una agradable excursión y pudimos descubrir algunas lagunas pobladas de tortugas autóctonas, patos y otras aves que jalonan sus aguas. Toda la Zona de la costa de tramuntana de Menorca está catalogada como de Especial Protección para las Aves por la Unión Europea y Àrea Natural d’Especial Interès por el Parlament de les Illes Balears.

cala algaiarens

Cena bajo un cielo repleto de infinitas estrellas y noche a bordo con vientos suaves de componente este, por lo que pudimos descansar plácidamente y recuperar fuerzas después de las habituales guardias nocturnas durante la travesía.

El martes por la mañana después del desayuno siempre empezamos el día con la primera clase teórica de vela. Posteriormente, en sentido horario, iniciamos nuestra navegación, esta vez con un aceptable viento en torno a los 20′ de componente este, lo que nos obligaba a realizar continuas bordadas ciñendo a unos 50 grados para ir ganando millas. Nada mejor para introducir los conceptos de navegación a vela que pasar toda una mañana navegando de ceñida…. En esta espléndida jornada pudimos practicar continuadas viradas hasta que toda la tripulación dominó perfectamente la maniobra.

navegando a vela

A primera hora de la tarda llegamos a la preciosa y amplia bahía de Fornells. Este pueblo, con gran encanto ancestral, es a la postre el único resguardo seguro cuando la temida tramuntana azota la costa norte de Menorca. Allí, después de solicitar una boya libre, practicamos el fondeo , no sin antes perder de forma fortuita un bichero…

Fornells es conocido no sólo por su paisaje, sino también por las exquisitas calderetas de langostas que podemos degustar en cualquiera de sus restaurantes. No obstante, en este caso, nuestra tripulación, mucho más carnívora,  se decantó por visitar un conocido restaurante que está causando sensación en una zona eminentemente marinera, para también poder dar cuenta de unas excelentes carnes a la brasa, por supuesto regadas con algún que otro caldo…

devorando carne

Otra noche tranquila a bordo, sin guardias y con la tranquilidad que ofrece estar fondeado en una boya, donde no existe posibilidad de garreo ni el borneo coincidente de otros barcos.

En la mañana del miércoles optamos por madrugar algo más de lo habitual  y sobre las 08:00h ya estábamos enfilando la bahía de Fornells rumbo a nuestro siguiente destino: puerto de Mahón. Recorrer la costa este de Menorca disfrutando de su costa y fondeos,  es de una gran belleza.

Después de doblar el Faro de la Mola, y de estar muy atentos al R.I.P.A., entramos por la bocana de este puerto natural que con más de 6 kilómetros de longitud, ocupa el segundo lugar en tamaño de toda Europa. La idea era recorrer toda su extensión y poder disfrutar de la belleza del entorno y de su historia cargada de conquistas y reconquistas. Durante el recorrido en la ribera del puerto pudimos localizar la fortaleza de Isabel II y castillo de San Felipe del siglo XVI, la isla del rey, y por supuesto la conocida fábrica de ginebra “Gin Xoriguer”, que es la base principal para elaborar el conocido trago largo de la isla: “la pomada” como en Mahón se le llama, o “Ginet” en Ciutadella.

navegando por el puerto de mahon

Nuestro siguiente destino fue la Isla del Aire. El viento de componente este seguía establecido, lo que hacía que la mayoría de fondeos resultasen incómodos, por lo que optamos por visitar este fantástico tenedero. Resulta impresionante comprobar el cambio del color del agua en esta zona. El azul turquesa se impone y es de tal transparencia que parece que las embarcaciones queden suspendidas en el aire.

El fondeo resultó un gran acierto, quedando totalmente al socaire del embate de las olas, por lo que decidimos pasar allí el resto del día fondeados y realizando una interesante excursión al Faro y a las conocidas lagartijas autóctonas de color negro que pueblan la pequeña isla.

El viernes por la mañana disfrutamos de una agradable jornada de navegación a vela. Ahora ya introducimos nuevos conceptos, y pudimos navegar al resto de ángulos de viento: descuartelar, través, aleta, y popa redonda. Tomamos el almuerzo en Cala Trebalúger, una de nuestras favoritas, para después pasar la noche en Son Saura, una amplia cala donde el resguardo del viento y mar de levante era mayor que en otras como las populares Turqueta, Macarella o Mitjana.

Levantarse por la mañana y darse un baño en una cala como Son Saura, es algo que debería estar prescrito por los médicos. Posteriormente repusimos fuerzas con un fantástico desayuno preparado por una muy bien organizada tripulación y de nuevo ya estábamos surcando las tranquilas y plácidas aguas del sur de Menorca.

Después de doblar el Faro d’Artruch, situado en el extremo suroeste de la isla, quedamos totalmente al socaire del levante que seguía soplando.

En esta última jornada en Menorca, aprovechamos para introducir la maniobra de hombre al agua (MOB) y seguir practicando el fondeo en boya, esta vez con una defensa haciendo las veces de boya de fondeo para evitar perder más bicheros en próximas ocasiones…

Sobre el mediodía ya estábamos en otro de los puertos naturales más bonitos del mediterráneo: Ciutadella. Aprovechamos la cortesía de la que goza nuestra escuela en este puerto, y que nos permitió abarloarnos durante unas horas y poder realizar alguna compra de última hora, además de repostar combustible antes de acometer nuestra travesía de regreso.

citadella

Posteriormente nos dirigimos a la Cala de s’Amarador situada en la costa Norte, para comer, relajarnos con un tranquilo baño y marinizar el velero para acometer nuestro viaje de regreso a Barcelona.

La travesía fue de nuevo muy tranquila con la visita de delfines y un inesperado halcón que se posó en una de nuestro piso de crucetas para intentar descansar, quizás de un viaje de miles de millas a lo largo de los mares, como las que a buen seguro realizarán nuestros alumnos, ahora ya casi casi patrones…