La navegación nos ha acompañado desde el inicio de la civilización, y nos ha permitido progresar gracias al transporte marítimo, acercando los países y las culturas.

El mar y la navegación han permitido crear rutas de navegación, una de estas rutas surcaban el atlántico hacia la conquista del nuevo mundo y también fueron una fuente de un extenso lenguaje marinero.

La estrecha relación que se estableció a bordo del barco junto a la dificultad y las largas jornadas de navegación derivaron en un mar de enseñanzas y moralejas, que se han resumido en un lenguaje único, lleno de refranes, dichos y una jerga propia. 

En 1831 se editó el primer “Diccionario Marítimo” en dónde se recogió parte de la ya utilizada jerga. Después se fue actualizando y añadiendo nuevas palabras.

Este lenguaje marinero se enriqueció gracias al constante contacto con tierras extranjeras y a la diversidad de su tripulación. Pasando del mar a la tierra y viceversa.

Parte de este lenguaje es hoy en día utilizado por la mayoría de la población sin saber el origen y el por qué. Por eso desde la escuela te traemos algunas de las palabras más populares que forman parte del lenguaje marinero.

Algunas palabras náuticas que se utilizan hoy en día tienen su origen fuera de España

De origen romano:

  • Rumbo (de rhombus, rombo)
  • Vela (de vela, plural de velum)
  • Zozobrar (de sub, debajo, y supra, encima)
  • Timón  (de temo, timón del arado)
  • Proa en castellano antiguo prora (de idéntica voz latina, derivada de la griega próra, parte anterior de la nave)

De origen griego:

  • Astrolabio (de astron, astro, y lambano, coger, encontrar)
  • Cronómetro (de krónos, tiempo, y metron, medida)

También las hay de origen árabe:

  • Almadraba (de al-madraba, el golpeadero, lugar donde se golpea)
  • Arráez, que es como se designa al jefe de todas las faenas que se ejecutan en una almadraba, llamado también capitán de almadraba (de al-ra´is, el jefe, el caudillo, el capitán)
  • Arsenal (de dar as-sina´a, casa de fabricación, taller)
  • Azimut (de assumut, plural de as-samt, la dirección, el camino)
  • Cenit (abreviación de semt al-ra’s, el paraje de la cabeza)
  • Nadir (de nazir, opuesto [al cenit])
  • Zafar, desembarazar, quitar estorbos (de zaha, irse, alejarse)

De origen italiano nos llegaron:

  • Galera (de galera, y este del griego kalon, barco)
  • Fragata (de fregata, y este de la voz griega aphracta, abierta)

De origen portugués:

  • Vigía (de vigia, de vigiar, y este del latín vigilare, velar o cuidar de hacer descubiertas desde un lugar adecuado)
  • Carabela (de caravela, y este del latín carabus, una embarcación)

De origen francés:

  • Corbeta (de corvette)
  • Chalupa (de chaloupe, que a su vez procede del neerlandés sloep)
  • Bergantín (de brigantin, y este del italiano brigantino, derivado de brigante, del céltico briga, tropa).

De origen neerlandés:

  • Boya (de boei, y este del germánico bauk, señal).

De origen inglés: 

  • Bauprés (de bow, proa, y sprit, palo)
  • Bolina, que es el cabo con el que se hala hacia proa la relinga de barlovento de una vela para que reciba mejor el viento (de bowline, su denominación en ese idioma)
  • Escora, en su acepción de cada uno de los puntales que sostienen los costados del buque en construcción o varadero (de score)
  • Grumete (de groom, criado joven)
  • Yate (de yacht, y este del holandés jaght, cazador).

También existen palabras que aportó la lengua catalana:

  • Rol, libro oficial que se lleva a bordo, en el que, entre otros datos, se hace constar la lista de los individuos que forman la tripulación, que antiguamente obraba en un pergamino enrollado, (de rol, y este del latín rotulus, cilindro)
  • Bajel (de vaixell, y este del latín vascellum, vaso)

Origen mexicano:

  • Petate, lío de la cama, y la ropa de cada marinero (de petlatl, estera)
  • Canoa se deriva de la voz caribe canaua, y de la misma procedencia es la palabra huracán.

Ninguna técnica posee un vocabulario tan humano, tan tradicional y tan noble como la de navegar./  párrafos de Marañón al prologar «La Dragontea» de Lope de Vega.

El archivo general de las indias guarda el léxico náutico que se usó durante los siglos XVI al siglo XVIII, y reúne documentación de 3 continentes (América, Asia y Oceanía).

Hay palabras marineras que se han usado siempre, y que vienen de la lengua española, en concreto algunos sustantivos. Por ejemplo: escolta, salvamento, accidente, siniestro, viento.

Por otro lado, hay otros sustantivos que también pertenecen al lenguaje corriente, pero que se les da otro significado, por ejemplo: manga (anchura del buque) , amante (es un cabo grueso), placer (es un banco de arena), etc.

Finalmente, existe un gran grupo de palabras para uso exclusivo de la marina: aduja, amura, amurada, babor, estribor, cofa, escotilla, pantoque, proa, mastelero, mastelerillo, codaste, bao, varenga, eslora, bauprés, botavara, baderna, barlovento, sotavento, obenque, estay, gambuza, motón, cuadernal, pasteca.

Jerga y expresiones marineras:

Racha: Es una ráfaga o movimiento violento del aire, por lo común de poca duración. Por tierras andaluzas una racha es un empujón violento; y “a rachas” significa en Cádiz, según dice Antonio Alcalá Venceslada en su Vocabulario andaluz, “llevar a uno a empujones”.

Cable: Se llamaba antiguamente a un cabo grueso, generalmente de cáñamo, como el que se empleaba en fondear las anclas. Y un cable, en sentido figurado, es la ayuda que se presta al que está en una situación comprometida. Así que también podremos salir de un apuro o peligro si alguien nos “echa, lanza o tiende un cable”.

El radar: Como se sabe, es un aparato electrónico que permite localizar objetos y determinar su distancia y la dirección de su movimiento, mediante la emisión de ondas electromagnéticas que se reflejan en él y vuelven al punto de emisión. Por ello, “tener puesto el radar” es, en sentido figurado, estar alerta, ojo avizor, en actitud vigilante.

Boyante: Se dice del buque que por llevar poca carga cala menos de lo normal, y también del que vuelve a flotar después de haber estado sumergido o en seco. Y en sentido figurado se dice de aquella persona que tiene fortuna o felicidad creciente: “fulano está boyante”.

Chapuza: Dícese de todo trabajo que se hace con mucha rapidez y mal.

Un polizón: Es el que se embarca clandestinamente, con intención de viajar sin abonar el precio del pasaje, o bien para salir al extranjero burlando las leyes de emigración. Esta palabra es confundida a veces con polizonte, que es una manera despectiva de designar a un agente de policía.

Sobrecargado: Dice del tripulante que está saturado de trabajo o de bebidas alcohólicas.

Un periplo: Es una circunnavegación, es decir, el viaje de un buque alrededor del mundo. Es una voz que, según el Diccionario de la Real Academia, se emplea únicamente como término de geografía antigua, pero esto no es óbice para con frecuencia se recurra a ella para designar un corto viaje o gira: “el candidato a la presidencia, en su periplo electoral”

A son de mar: Poner un barco a son de mar, significa preparar el barco para navegar en cualquier circunstancia sin correr peligro.

“Viento en popa”: Expresión muy común y con la que se designa que todo va bien. Es el que sopla hacia el mismo punto al que debe dirigirse el buque y, por tanto, el más favorable de los vientos que puede encontrar un velero porque le permite hacer la navegación a rumbo directo.

“Está más fuerte que un trinquete”, se utiliza para cuando una persona es robusta y fuerte, tiene mucha salud. El trinquete es el palo más próximo a la proa en los buques con más de uno. 

“Cada palo aguante su vela”, intentamos dar a entender que cada cual debe soportar el trabajo o responsabilidad que le corresponde, sin pretender cargarlo sobre el prójimo.

“Capear el temporal”, es eludir mañosamente un compromiso o un trabajo desagradable.

“Correr a palo seco”, es la manera en que un velero capea un fuerte temporal, cuando la intensidad del viento es tal que no permite llevar ninguna vela desplegada. A palo seco se dice de ciertos actos o funciones en que se omiten adornos o complementos usuales, por ejemplo, tomar una copa de bebida alcohólica sin tapa.

“Contra viento y marea”, es como se hace una cosa cuando se arrostran todos los inconvenientes y dificultades que se oponen a su realización.

“Corren malos vientos”, para significar que las circunstancias son adversas para algún asunto.

“Irse a pique”, es hundirse un buque, irse al fondo, y también frustrarse o fracasar una cosa: “Se fueron a pique todas mis esperanzas”

“Ir o irse al garete”, es una locución marinera que se emplea para indicar que una embarcación, sin gobierno, es arrastrada por el viento, la mar o la corriente, y que por extensión se aplica a la persona que anda sin rumbo fijo, despistado, desorientado.

“Donde manda capitán no manda marinero”. Define aquellas situaciones en donde algún colaborador de menor poder quiere sobrepasar la autoridad de su superior.

“Gaviota a tierra volando, marinero velas rizando”. Las aves suelen buscar refugio cuando el clima es desfavorable. Este refrán quiere explicar que en la vida hay que estar alerta de algunas señales importantes y actuar a tiempo.

En el curso para obtener el Patrón de embarcaciones de Recreo, se enseña dentro del temario el capítulo correspondiente a Nomenclatura, en el que se aprende el vocabulario técnico necesario para poder evitar malos entendidos. La terminología náutica es de vital importancia para que todos se entiendan a bordo.

Podemos resumir que si conocemos el origen y el por qué del léxico de mar, aprendemos a valorarlo y a que perdure en el tiempo y no se pierda. ¿Qué palabras y dichos marineros sueles usar?.