En Neptuno consideramos que conocer la historia marítima es una parte indispensable para entender la navegación moderna.

Prácticamente desde el inicio de la humanidad, los hombres han sentido una gran atracción por el mar. Las embarcaciones facilitaban enormemente la pesca, el comercio, el transporte de personas y mercancías y lamentablemente también las guerras. En un tiempo en que los viajes por tierra eran difíciles y peligrosos, o bien imposibles.  Este hecho  desencadenó una evolución continua de las embarcaciones.

Tronco Vaciado

Canoa fabricada a partir e un tronco

La hipótesis más apoyada es que las  primeras embarcaciones eran  troncos previamente vaciados y balsas hechas con juncos o  con varios troncos atados entre sí. Se han encontrado varios yacimientos con restos fósiles de balsas y remos que datan de antes del neolítico.

Se considera que los egipcios fueron el primer pueblo que empezó a construir embarcaciones de vela, hacia el 4000 a.C. Estas barcas pensadas para una navegación fluvial, disponían de varios remos y una vela cuadra para poder navegar a favor del viento. Los egipcios también fabricaron enormes barcos de carga de hasta 90 metros de eslora y 30 de manga, capaces de transportar grandes obeliscos desde las canteras hasta los templos.

Los  pueblos costeros de todo el mundo diseñaban y contruían embarcaciones. Dependiendo del nivel tecnológico de cada cultura y de las características costeras de la zona, tenían un diseño completamente distinto entre ellas. Gracias a ello, a día de hoy conocemos una gran variedad de diseños de barcos centenarios y hasta milenarios.

Snekkar

Embarcación vikinga Snekkar

Muchos de estos pueblos se han ganado la fama de grandes navegantes. Como los polinesios, que fueron capaces de conquistar las islas del pacífico sur. También los vikingos, estos fueron los primeros europeos en pisar América en el siglo XI de nuestra era, gracias a sus fabulosos barcos Drakkars y Snekkars.

Con el paso de los siglos el diseño de las embarcaciones fue evolucionando cada vez más, fabricándose barcos más rápidos y más seguros.

Entre los siglos XVIII y IXX se llegó al máximo apogeo de los barcos a vela. Los Clippers fueron los últimos veleros destinados al comercio, estos barcos revolucionaron una vez más el mundo de la navegación a vela.

Tenían un diseño estilizado con mucha eslora y poca manga en comparación con otros veleros contemporáneos, gracias a ello conseguían alcanzar velocidades de hasta 20 nudos. Algo inimaginable hasta entonces, en un tiempo en que la velocidad media de los buques a vela era de 5 a 6 nudos. El Cutty Sark fue capaz de recorrer 360 millas náuticas en 24 horas, navegando a una velocidad media de 15 nudos. Todo un logro de la ingeniería.

A día de hoy, los barcos a vela están exclusivamente destinados a la náutica de recreo y al mundo de las regatas. Cada vez se construyen veleros con materiales más sofisticados, capaces de alcanzar velocidades asombrosas. La tendencia en la vela moderna es la navegación con hydrofoils. Considerada como la nueva revolución en la navegación.

En Neptuno estamos realizando una serie de post sobre diferentes tipos de barcos de época propulsados por la acción del viento. En esta serie explicamos su historia y los diferentes detalles y características de cada embarcación.

Serie sobre veleros históricos:
1. Embarcaciones de vela latina